Día a día con la pastora Nancy Tinoco

 

EL SUEÑO DE DIOS

Algo que hemos experimentado todos en nuestras vidas es que Dios no aborta sus sueños. Dios nos prometió: “que no nos dejará hasta que haya hecho con nosotras lo que se ha propuesto hacer”. Y es maravilloso conocer esa parte de Dios!. En anteriores ocasiones lo imaginábamos airado, indiferente, con los brazos cruzados; pero el hecho de saber que sueño que se decidió tener lo realizará en nosotras eso nos hace sentir especiales, ¿no crees? Y es que cada vez que veo la obra de sus manos: los cielos y la tierra que Él creo, vuelvo a preguntar: ¿quién soy yo para que te acuerdes de mi? Se que es una frase tan conocida y se también que todas nos hemos sentido como el Salmista tan pequeñas en comparación con su preciosa creación. Eso nos hace sentir amadas, eso nos permite caminar seguras.

Veo el caso de Pedro, mi apóstol favorito!, siendo un hombre de tan grande pasión por su Maestro, tuvo que cometer el grave error de negarle en un momento crucial. Podemos darle un punto a favor de Pedro y es que andaba siguiendo a Jesús, así fuera de lejos y no como el resto de los discípulos que estaban escondidos; pero no podemos negar que ya no tuvo valor para continuar, maldijo y le negó, qué dolor! Pero entiendo que Dios permite semejantes caídas para mostrar su Gloria! Veo como Jesús, viendo el corazón de Pedro, decidió continuar con Su sueño en él. Tal vez otro hubiera buscado otra selección de discípulos no tan cansados como los doce. Tal vez otro dios hubiera barrido a la humanidad y creado otra, pero nuestro Dios no piensa ni siente así. Él cree que somos lo suficientemente valiosos para darnos otra oportunidad, de continuar con nosotras. No tengo ninguna duda de Él, pero, ¿que pensaría y decidiría Pedro? Imagínalo ese tiempo después de haberle negado y haber visto a Su Maestro siendo torturado, enjuiciado, crucificado y sepultado. Creo que pensó cientos de veces: “si tan sólo yo”. Es difícil que alguien se levante de tan grande dolor. Pedro dejó a su familia a causa del amor hacia Jesús, también dejó su trabajo a cambio de una promesa mayor… Jesús era todo para Pedro! Creo que es cuando preferirías la muerte a soportar semejante dolor. El necesitaba sanar su herida, darle ánimo a su corazón. Y Jesús se le presenta: en el Mar de Galilea, a solas con él, le habló y le restauró… y sanó su corazón. Bendito Dios!

Nos encontramos versículos adelante a Pedro alabando a Dios y diciendo: “Alabado sea Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo! Por su gran misericordia, nos ha hecho nacer de nuevo mediante la resurección de Jesucristo, para que tengamos esperanza viva” Un corazón sanado tiende de inmediato a adorar a Dios!

¿Recuerdas el caso de Abram? Cometió grave error al engendrar a Ismael a causa de su carne y Dios no le habló por trece años. Woww! Trece años es mucho tiempo! Pero para Dios un día es como mil años y mil años es como un día. Con todo, Dios rompió su silencio con Abram y se le apareció como el Unico que cubre el pasado, el presente y el futuro. Como el Único que perdona toda ofensa y pecado, pidiéndole a Abram que camine delante de Él y que sea perfecto, amén! No le pidió que corriera. Le pidió que tuviera fe, la fe necesaria para saber que Dios tiene todo el poder para darle ese hijo que Dios deseaba para Abram.

Pero algo muy interesante de destacar en el Cap. 17 de Génesis y es que Dios desea prometerle descendencia a Abram y antes de que hable Su boca, Abram se postra delante de Él. Es como si su silencio hubiera sido más grave que si engendraba o no el hijo de la promesa. Es como si Abram se hubiera sentido satisfecho que de nuevo el Creador se hubiera “dignado” hablarle. ¿Hay algo más importante que eso? Recuerda que un corazón sanado tiende de inmediato a adorar al Señor. Pero Dios se ha empecinado en bendecirle y le bendice. El sueño de Dios y el pacto que estableció con Abram volvió a hacerse una realidad en él!! Dios no aborta sus sueños… Sé que Él los va a cumplir en ti! Ten paciencia, no corras… camina. Ten fe.

El secreto de las muchas bendiciones y protección del Padre sobre el nuevo Abraham, el padre de la fe, es que Dios sabía de él: “porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa después de sí, que guarden el camino de Yahwé haciendo justicia y juicio, para que haga venir Yahwé sobre Abraham lo que ha hablado acerca de él”.

Deseas la total bendición de Dios en tu vida? Permítele a Dios realizar Su Sueño en ti!.

Con amor

Pastora Nancy Tinoco.